jueves, julio 02, 2009

Adióooooooooooooooooos!!! Nos vamos mañanaaaaaaaaaaaaa!!!


No sé si podré postear desde allí pero lo intentaré. Me voy feliz como una perdiz por mi balance personal del curso (lxs profes nunca dejamos de ver cursos en lugar de anos...) y deseando seguir creando y actuando porque me siento sembrada a reventar de pasado, presente y futuro (si existen tales cosas!!!).

Si quieres comprar nuestro fabuloso y ultra-moderno libro "El nombre de los peces", en Los Libros de la Piscifactoría (8€), lo puedes pedir a alicn@arrakis.es, aquí mismo, en myspace, en facebook o llámame para eso o cualquier otra cosa al 652 800 016.

Muchos besos y pásalo bien.

Alicia XX

miércoles, julio 01, 2009

Desanclar en nosotros una materia que quiere soñar

¡¡Hola, embrujomarinadxs!!! Esto es una excelente crónica que ha escrito mi encantador compañero Pedro Fernaud de la presentación colectiva del jueves pasado en la Escalera de Jacob de Madrid de nuestra GENIAL antología-poemario "El nombre de los peces" (Los libros de la Piscifactoría, 8 iurous).

Yo no la iba a mejorar, así que voilá!!

Zenk kiús!!


Madrid tiene unas gotas de sudor. Madrid se desordena y es elegante. Madrid está cansada. Pero sonríe viendo a la gente a medio camino de la libertad. La plenitud de gente que descansa, tiene un cigarrillo a mano y prefiere olvidarse de todo riendo con los colegas, justo en ese momento en el que la cerveza absuelve la garganta.

En algún lugar de ese centro gastado y con predilección por los artistas, existe una gruta. Es una cueva gestionada por insurgentes. La gente camina con despreocupación, pisando con delicadeza las emociones de un puñado de desconocidos.

Dentro no hace mucha luz, pero gobierna un calor imbatible. El público se ha puesto de acuerdo para robarle espacios al escenario sumergido en las alas de la contracultura. Las sillas están completas y la gente se asienta encima de la espalda del desconocido.

Sale a escena un chico desgarbado (Gonzalo Escarpa). Tiene la mirada de un conquistador extremeño. Pero el corazón de un mago fascinando quizá en la época equivocada. Tiene sentido del humor y lo emplea para presentar a sus alumnos. Probablemente, con cada pausa que hace, cuatro o cinco ideas le circulan por la cabeza. Al final, suele optar por la opción más enigmática. En ese ambiente, comienza la función.

La primera en salir es Marisa (Amador). Lo hace desde un asiento esquinado de la última fila. Prefiere que su poemario abreviado hable de ella. Se llama ‘Otra noche en urgencias’. Belleza infartada. Es un relámpago de sugerencia. Sus palabras son la crónica de alguien desbordado de sensibilidad. Buscando algo hermoso donde otros sólo ven aburrimiento. Así es Marisa, cuyo poemario disfrutó de la elegancia de una pieza de jazz. Pero a quien estos eventos no acaban de hacerle justicia, porque su ingenio para hacer maravillas con los objetos quiebra la rutina y abre el día a las posibilidades.

Después, entra Malicia (Cool). Alicia tenía el corazón abarrotado de sensibilidad pero la vida se puso fiera y le obligó a cambiar la postura. Ahora ofrece recitales llenos de exceso, donde ruge con una delicadeza que cautiva la atención. Habla en inglés, pero su lenguaje es de todos los mundos: amor en cantidades imposibles, simpatía, ritmo y la imprevisión de una creadora extrema, que pone swing a la noche.

El chico (Pedro Fernaud) miradas sale con cierta timidez. Pero pronto se da cuenta de que la táctica no cuela, porque la chica de los silbidos le está coloreando. Se siente nerviosamente cómodo; el micrófono le permite suspirar mientras cincela, milagro, las palabras. Palabras que vienen del barro, palabras que buscan cómplices. Sensaciones seducciones secretas. Retratos tropicales de compañeros de viaje. O restauraciones de recuerdos. Y, por qué no, algo de futuro: invocaciones a una noche neoyorkina que algún día vivirá.

Entonces toma posesión del ambiente un consolidado a quien la vida no ha podido robarle vibración (Fernando Lorente). Al contrario, conforme discurren sus experiencias, se afina su talento para revolucionar la imaginación de la gente con palabras ignotas. Su reino es el de la precisión elegancia. Relata con la cadencia de un melancólico e impacta a las mujeres por su habilidad para poner versos al sentimiento que ellas acostumbran a esconder. También hace gala de talento ajedrecista, cuando pone juego al poema para clarificar situaciones y ejerce el sagrado oficio del ritma-ritmo-espectáculo.

Suddenly, aparece ella (Anel Nochebuena). Ella es mejicana, pero podría venir de cualquier sitio porque se le entiende a la primera. Ella se llama Anel y tiene un apellido imposible que para algunos ha sido algo más que un dulce presagio. Anel no habla, Anel bromea.

Es una seductora que baila con el público, también lo desconcierta. Cuando nos queremos dar cuerda, tiene a tres talentosos que están poniendo música y movimiento a unas palabras que triplican su belleza gracias al desgarro de la trovadora que los alumbra. Anel tiene chiste y confunde a la gente.

Pero detrás habla una mujer sabia que está dolida, pero que por encima de todo es una experta en celebraciones. Mujer inteligente ha decidido exponerse, cuentan sus labios, y el escenario se llena de condones, antidepresivos y el encuentro de quien permite a su piel y palabras sublevarse. Con el inevitable contagio.

Cuando parece que estamos en la cima de ese momento llamado Madrid, aparece Sara (Torres Díaz). Hay mujeres cuyo nombre sugiere una imagen inconfundible. Sara pertenece a esa estirpe. Sara es alta como una amazona en rebeldía, Sara es singular a través de su elegancia. Elegancia que se prolonga a su manera de mirar y escuchar.

Lo más interesante es que esa cadencia descubre nuevas sugerencias en sus versos. Pose princesa en rebeldía, Sara compone imágenes arrebatadas. Momentos de descontrol, que ella exprime al límite de la belleza y vibración. Es una estrella de rock por su pose y sus palabras, pero también la amiga de barrio que te da confianza y provoca ternura. Mujer izándose.

La liturgia tiene a una poeta en letras capitales como punto hasta luego. Se llama María (Torvisco) y sus ojos son una ventana encendida en medio de la madrugada. Domina la escena, pero le gusta vestirse de tímida.

Cuando recita poemas, su privilegiado discurso encuentra la mecha y hechiza a las edades de toda la tribu. María es parsimoniosa en su declinación, pero es su forma de ser profunda. Agita el árbol absurdo de la existencia. Compone himnos para las compañeras africanas. Pero al tiempo es una mujer ciudad que nunca bajará la cabeza ante las injusticias.

Su sonrisa es un himno a la multiplicidad de miradas; así hasta poner todo patas arriba, dar la vuelta a las cosas y ponerlas a gritar de belleza.

(Para Cristian (Piné), amigo talento, compañero de búsquedas, con el cariño de quien aprende con su temprana afición por la vida y sus músicas. Para Roxana, compañera de versos que en cualquier momento puede volver. Para Gonzalo Escarpa, enorme poeta, sabio maestro y generoso compañero de fatigas líricas. Para mis compañeros de taller, por haberme regalado tantos buenos momentos y permitirme la alegría de compartir el lado asombro de este viaje).

“La primera tarea de un poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar”. Gastón Bachelard.

miércoles, junio 24, 2009

Esta tarde, en La Escalera de Jacob de Madrid:

Huracán poético

El colectivo La Vida Rima organizó ayer una lectura poética en el segundo piso del 17 de Doctor Cortezo, donde asienta sus reales un coqueto y distinguido club privado con acceso restringido llamado Le Swing Jazz Club, ultrarrecomendable no sólo por su cuidadísima selección musical, sino por lo acogedor del garito y por la calidad de sus copas (y no es propaganda gratuita, ni mucho menos).

Abrió el recital psiquiátrico denominado “Condenada poesía” el joven Nacho Aldeguer, de blanco riguroso como todxs lxs declamantes (se suponía que estábamos en un manicomio) quien, tras dar las pertinentes instrucciones de comportamiento para el público en particular, recitó apasionadamente el poema “Sola” de Jara Bedmar que le fue arrancado del ojo por Olaia Pazos, otra de las participantes. Tras éste, Jara, que se había parapetado sentada detrás de un caballete donde se supone que daba rienda suelta a sus instintos pictóricos de “locatis”, nos leyó, con ayuda de sus gafas y de los micrófonos de ambiente, otra de sus poesías, la titulada “A qué tanto amor”. Mientras, al fondo del piso, en la parte que se abre a la plaza de Tirso de Molina, una joven morena (Olaia) se retorcía espasmódicamente mientras recitaba “24 horas”.

Malicia Cool, que había estado ocupadísima manteniendo un lucha de gigantes entre un tiranosaurio y una pin-up que blandía en sus manos, agarró a continuación una caracola de mar del tamaño de un teléfono y se puso a hablar con una amiga, dándole los consejos pertinentes para que dejase de sufrir y contarle sus intenciones en “Brillante y afilada”, para terminar bailando como una posesa con Olaia al son de There she goes again! de la Velvet. Fue uno de los momentos álgidos de la noche. Cómo la veda musical se había abierto, Olaia se lanzó a cantar “Locos inadaptados” atavíada con su ropa interior de lana invernal hasta los tobillos. Tras la tempestad, llegó la calma de la garganta de Jara, recitando “La femme de la mort”, de Nacho leyendo un poema enviado por email y de Malicia Cool, entonando “Nada”.

La pantalla de video se encendió y Nacho apareció frente a ella introduciendo su poesía audovisual. Con un evidente despliegue de recursos, nos dio una envidia tremenda cuando apareció tocando en una azotea del centro-noreste uno de los escasísimos “Hangs” que se pueden ver y escuchar en vivo. Este exclusivo y caro instrumento de percusión (hay que escribir una carta al fabricante suizo explicándole para que lo quieres como condición indispensable para que acceda a vendértelo, además tienes que ir a Suiza a por él) tiene extraordinarias posibilidades melódicas y de sanación espiritual, y como acto terapéutico me pareció muy oportuno.

De nuevo volvieron los nubarrones de la pasión indecisa con Olaia y su “Quiero, quiero” y de la psicodelia con “No llores niña” de Malicia Cool, con intervención del público a las percusiones y de la propia Alicia a la guitarra acústica. Nacho se aposentó detras de la batería del local y acompañó a Olaia en “No sé nada” y a Malicia Cool en “Fuego” para terminar tocando un pequeño xilófono con el que acompañó a Jara mientras ella recitaba “Veneno” y Olaia seguía buscando el camino a Móstoles. El público fue reclamado para que escribiese en unos papelillos las cosas de las que se quisiera desprender en esta noche de San Juan y, una vez recogidos, fueron introducidos en una jarra de agua a modo de hoguera al revés u hoguera de locos.

El broche lo pusieron Nacho con otro audiovisual, esta vez en inglés, y Olaia recitando “Luna" mientras se iba a Leganés, confundida de camino.

No lo habían ensayado pero estuvieron geníales.

Rubayat

sábado, junio 13, 2009

¡Atención¡ ¡Recital Poético¡ (qué poético es un recital poético...).


Es un club privado. Si quieres venir me tendrás que dar tu nombre para que te abran el telefonillo. ¡¡Tan misterioso para mí como para ti¡¡

Besos.

sábado, junio 06, 2009

VAMO ALLÁ!!!!!!!

Pasote de concierto ayer en la fiesta Rock-Ola, ¿eh? Petao. Y baile y fiesta hasta el amanecer!!

Y ahora:

¡¡Ven!!

martes, junio 02, 2009

I Fiesta Rock-ola.

1ª Fiesta ROCK-OLA, junio 2009
Lugar: McGinty's Goat (c/ Alberto Alcocer, 48; metro Colombia; Madrid).
Este viernes 5 de junio de 2009 a las 21:30.

Tocamos:

- Kontrafuertes (versiones de Zombies, Radio Futura, Dinarama, Siniestro Total, Burning...); a las diez.

- El Resto.
- Bretón Armada.
- Malicia Cool.
- Flystones.

A razón de una media hora por grupo.

Performance de Elvis Rythmics.

Dj´s Magín (Rockola) y Danilou (Zombies).

¡Y fiestón hasta las 6 a.m.¡ ¡¡Vente¡¡

lunes, mayo 11, 2009

¡Justo, Pejo-Vaquerizo y Fionnuala asustando al personal¡

Estamos muy contentxs de la progresión observada y experimentada en nuestra gira por Madrid, progresión corroborada muy amable y generosamente por conocidxs y amigxs (algunxs desconocidxs también), lo hemos pasado muy bien en el Costello Cafe & Nite Club, que es una sala que nos gusta -Juan Mora, el técnico de sonido, ha hecho un gran trabajo; Laura, la actual "jefa", también; muchas gracias a lxs dos por su amabilidad y profesionalidad-, ha sido una auténtica y rara gozada ver actuar a Sefronia, que son buenísimos en lo suyo (como nosotrxs en lo nuestro, ejem, ambos bastante distintos entre sí y también de lo demás, de ahí la dificultad para un "éxito masivo" al que ninguno de los dos creo que aspiremos, sólo a seguir haciendo bien, o mejor, lo nuestro), estamos haciendo un clip con Ignacio Guarderas y ayer nos divertimos un buen rato en el parque Pejo, Fionnuala, Justo y yo haciéndolo, y asustando a lxs niñxs con nuestras máscaras y cosas y, bueno, si todavía te quedan ganas de vernos la próxima cita es el jueves once de junio en La Boca del Lobo de Madrid.

Muy gratas sorpresas en el concierto del pasado viernes y también unas pocas decepciones de quien te dice: ¡Sí, seguro, desde luego, allá estaremos, nos apetece un montón¡, y luego ni rastro; ni durante ni después; ¿quién les manda decir nada?? ¿y tanto cuesta explicarse después?? (hablo de amigxs-amigxs); bueno, a la gente le pasan muchas cosas, como dice Óscar...

Muchas gracias a Luis Pita, Ruth y amigo, a María Rodríguez, a Ignacio, a Ángel Petisme y Miki, a Ms Wonderly, a Eugenio Rodríguez, a Carlos Burguete, a Patri, a María Maneiro, a Cristina y Manolo, etc., etc., etc.

Besos de estupendo lunes, con todos los deberes bien hechos,

Alicia XX